ACCEDIENDO

ACCEDIENDO
Por Fernando Galeana Padilla

Accediendo cierro los ojos,
anudo la atención,
introspectivamente renuevo ambiciones,
arribo entre oscuras determinaciones.

Concentro innumerables ideas,
la aventura inicia con la primera
sensación de quitarme algo,
descubro que se puede.

Se desprenden los apegos
que incluían sombras de tristeza,
van cayendo con la vista,
testificando algún disfrute misterioso.

Me empeño en el gozo sentido,
no hay vuelta, comenzó el sin retorno,
llevo un espíritu alegre,
se va ejercitando.

Vuelan unas aves en un espacio tan
cerrado como paisaje de psicólogo,
admiro y continúo explorando mar adentro.

Llego a la puerta transparente,
una frontera incierta,
sorprendente,
aquí se juntan los sonidos,
las sensaciones, la verdad y la mentira.

Se bifurcan los caminos,
ambos sonríen generosos,
la elección vino conmigo,
una realidad no se equivoca.

ABRIL 17 DE 2016.

SOMOS UN NOSOTROS MUY NUESTRO.

SOMOS UN NOSOTROS MUY NUESTRO.
Por Fernando Galeana Padilla. (GAPFER)

Somos un nosotros muy nuestro,

casi tan entre tú y yo,

pero confieso que más mío,

en un espacio abierto que fluye,

una rosa de ciudad comprada como tesoro,

en tanto tráfico nos simboliza.

Ruedas motrices nos saludan en un paisaje gris enamorado,

las manos nos sudan en esas banquetas

por las que atraviesan los latidos de nuestra conversación,

convencidos que la ficción superará nuestra realidad,

para convertirse en símbolo de esperanza.

Corremos con las cargas de un día cualquiera y

aligeramos esas pesadumbres citadinas,

anclados en una banca de parque no tan verde,

nos besamos callando y cerrando los ojos.

Con la musical nube de gentes dejamos que nos lleve

la corriente por esas avenidas donde nadie se conoce,

donde se posan los ojos en horizontes

de mil cabezas sin que alguien salude.

Arribamos a un punto en que las ropas pican,

te ahogan, te matan de desesperación

y te despojas de un gran estorbo,

de las figuras que visten lo que no somos.

En la naturaleza de la desnudez nos

preparamos a viajar a nuestro origen,

vamos tiernamente diciendo uno a uno

los códigos para desplazarnos.

Somos viajeros explorando el gran cosmos,

olas de placer van elevándonos,

parece una imagen fantástica y me pellizco.

Orbitamos entre nuestros ojos y las estrellas

que nos rozan las orejas como satélites celestiales,

no hay palabra que quepa, el habla desaparece.

Todo es asombro,

tú y yo somos un nosotros muy nuestro,

un más mío en un espacio abierto que fluye,

hasta llegar al silencio.

Asumimos la experiencia desde los primeros pasos,

esa puerta abierta nos conduce entre las estrellas

que escriben historias de amor.

Nos interrogan en un lenguaje

donde nuestras bocas son sólo un referente antiguo,

una fuente terapéutica donde la palabra no hace ruido,

establece un lenguaje insospechado,

los ojos liberan luces de información definitiva.

Caemos rendidos, una musical sonrisa,

nos mantiene despiertos, arriba y abajo no existen,

somos oportunidad abrazada.

La brisa nocturna y el sudor refrescan,

volvemos, aterrizamos, somos una vez más tú y yo

en un espacio abierto que nos va separando,

ese que se convierte en un instante en la realidad de

la que había dejado para estar contigo,

ahora viéndote tan terrenal, me agobia este momento,

en que disfrutas con otro, en un abrir y cerrar los ojos.

 

Entre Mayo 29 de 2016 y Julio 5 de 2017.

 

Audiovisual 

SOMOS UN NOSOTROS MUY NUESTRO

 

UNA LLAVE QUE ESTUVO A PUNTO DE OXIDARSE.

UNA LLAVE QUE ESTUVO A PUNTO DE OXIDARSE.
Por Fernando Galeana Padilla (GAPFER)

Hoy me siento en un lugar
donde antes parecía cursi,
con una sonrisa inexplicable,
verdadera, como si todo lo vivido
anteriormente fuera falso.

Parece que los archivos del pasado reciente
se han borrado, por donde sí puedo ver es
de colores intensos, todo está de frente,
a la mano, surgiendo generosamente.

Me dejo llevar confiado,
así descubro un mundo de nuevas experiencias,
va creciendo el placer al caminar seguro
con la desnudez de la naturaleza que ha estado
conmigo esperando decidirme.

Los universos de los que hablan muchos
deben ser las sensaciones de encontrarse
en un nivel distinto de consciencia,
superar las barreras, las limitaciones,
los prejuicios.

Llego a este lindero con una llave que
estuvo a punto de oxidarse,
a veces hay que observar detenidamente
qué se tiene, cada recurso,
facilitarse la vida sencillamente.

Por este momento celebro todo,
escucho el la ralá del silencio cantando,
se presenta cual paradoja de una síntesis
de recuerdos felices donde lo único que
cuenta es el instante que se goza enamorado.

 

PARA TUS OÍDOS: