HASTA QUE SE ME ANTOJÓ SU FRUTO.

HASTA QUE SE ME ANTOJÓ SU FRUTO. Por Fernando Galeana Padilla. No había pensado en el almendro hasta que se me antojó su fruto, recordando mi niñez, los atrevidos momentos en que me trepaba para alcanzar las almendras más altas y mancharme todo, comiendo al por mayor, con una falta Read more…