QUIZÁS MAÑANA

Murmullos en la claridad,

horarios contingentes,

retenes de apoyo a la libertad carente

en el Puerto que es sitiado.

Héroes de paso,

observan lugares sin historia,

locura armada, huracán infame,

provoca más muerte que Paulina,

frases al turismo,

frases polvorientas,

queriendo alojar en  la  ciudad desierta.
Amigos se cuidan,

vecinos se encierran,

habitaciones mudas

en los hoteles de mil lenguas,

palabras que sobran dan la nota,

profesionales de ocasión política,

se toman la foto sonriendo,

los discursos son abiertos,

su sensibilidad cerrada,

engendros del poder que ambicionan,

visten los colores que recaudan,

ofrecen, prometen,

no resuelven, tienen su estilo,

no todos son iguales,

algunos no son serios,

otros deshonestos,

hay hombres y mujeres,

equidad de género en la desesperanza,

indignación compartida.

 

Muertos que aparecen,

vivos desaparecen,

nadie sabe, impunidad que duele,

moños negros en las puertas

del paraíso de otros días,

miramos la sangre en la banqueta,

caídos en la prensa,

victimas de todos,

de ninguno,

las palabras se pervierten,

los hechos se lamentan solos.

 

Gobierno, estado de derecho,

opacidad de  políticos  que opinan,

poco hacen, no saben, no quieren saber,

omiten su deber.

Las arcas vacías,

la plaza, la calle,

ojos que se encuentran,

desconfiados bajan la mirada,

se alejan alertados;

 

gaviotas que vuelan,

miedos que se asoman.

Oportunidad del momento,

la bahía me abraza,

la playa sigue hermosa,

en cada ola  conversa el corazón,

la plenitud despierta,

el día parece otro,

la marea sube,

el sol se aleja,

poco a poco se obscurece,

la luna brilla,

enamora las aguas de Acapulco y

la brisa amorosa me respira,

consuela al pueblo que duerme

en su refugio y, en el paisaje de sus sueños,

quizás mañana, vuelva a verte.

 

GAPFER.