ANDAMIAJES AMOROSOS

ANDAMIAJES AMOROSOS Por Fernando Galeana Padilla.

Con la franqueza de estar enamorado,

acreciento la emoción al verte,

son los motivos variantes sensaciones

inaugurando el primer beso,

sonrisas dibujadas cual tatuaje permanente.

Compartimos alegres miradas y nuestros ojos

convierten la belleza en propósito del palpitar universo.

Hoy dejé de contar besos,

vivo cada uno, se eterniza en la experiencia.

Besaré tu boca oxigenada,

oleadas desatando placeres convergiendo al horizonte.

Tus labios son la liberación pospuesta de la tímida caricia.

Impulsos eléctricos sacudiendo nuestro cielo,

andamiajes amorosos construyendo mundo.

Besaré tu boca por el lado en que comienza todo,

trazaré la ruta majestuosa de tus besos.

Soy la liebre tras la luna enamorada,

expondré hasta mi esqueleto,

sin usar máscaras, las miradas asumirán las

corrientes y navegáremos despacio,

silenciosamente, influyendo la savia,

en las coordenadas más profundas de nuestra geografía.

 

GAPFER.
A Rosario, por sus amorosos besos.
14/febrero/ 2014.

DESDE ESE SOL

DESDE ESE SOL
Por Fernando Galeana Padilla.

Desde ese Sol que despierta dispongo la esperanza
un mar se extiende en el horizonte abriéndose al cielo
de infinitos sueños.

Desde este espacio que no por reducido se limita, juega la vida implacable
entre sus flores e insectos, con actitud optimista.

Desde las frecuencias transitando llegan a los dispositivos, mensajes de nuevo día,
atraviesan la atmósfera, rebotan desde los satélites a las repetidoras, a los oídos del corazón.

Desde cualquier parte estoy comunicado, me asigno un horario para enfrentar los desafíos, grabo los pendientes que requieren mayor tiempo, comparto sabidurías ancestrales, las asimilo primero.

Vuelve mi atención al día que transcurre en vivo, se ajustan los cocos a las palmas para no soltarse tiernos. Me tomo uno, desayuno, siento la energía costeña, la brisa levantada, el juego de palabras que saluda.

Retumban las olas que me siguen, cantan como siempre generosas, sus letras son poesía, veo la belleza resplandeciente, me atrevo a escribir sobre la arena, pasan volando las gaviotas, al fondo entre el azul del agua y del cielo posan los delfines, saltan, saltan, es el amor costeño anunciándose en febrero.