Sí, Juan Gabriel está vivo.

Sí, Juan Gabriel está vivo.
Por Fernando Galeana Padilla.

“que les vaya bien a todos, que haya mucha salud, pórtense bien y amen a su prójimo”.
Juan Gabriel. En su cumpleaños 54, en Acapulco.

Información tomada del periódico El Sur.

Ahí estaba hace unos años cuando sorprendió a los acapulqueños, en plena costera, corazón de este puerto de poetas, reunido entre los piratas, que tomaban la fiesta con
brisa marina y sinfónica compañía, ese día celebró sus 54 años, cambiando la letra del Noa noa a Barba Roja, un miércoles de grandiosa luna llena.

No hay mexicano que no conozca a Juan Gabriel, al menos en Acapulco, tiene una pequeña estatua que no simboliza necesariamente la simpatía del pueblo por el divo, más bien el presupuesto que se hace menos.

“El más triste recuerdo de Acapulco”, la ola que nos revolcó acá y en todo el país fue saber de su deceso, no lo creímos, su voz se escuchó por todos lados, sus discos eran la selección de las canciones favoritas, la radio nos consolaba, era él cantando en cualquier dispositivo.

Incrédulos de tantas cosas, no podíamos creer que había muerto, las teorías de la conspiración surgieron en las palabras compartidas, se acomodaban los consuelos entre abrazos de gente desconocida con rostros de infinitas lágrimas.

Ya desde entonces, desde los debates por haber hecho un homenaje en bellas artes y despedirse desde ahí, comenzó el rumor, la búsqueda. Juan Gabriel está vivo, sí, “en nuestros corazones” dijo alguien completando desgarbada frase.

Es cierto Juan Gabriel está vivo, como José Alfredo o Pedro Infante, como Tin Tan o Cantinflas, como Lara y María Félix, están vivos como nuestros heroicos padres de la patria, los que siguen dando sentido, ánimo de vida, esa latiendo fuertemente, sus voces, sonando a un vals sobre las olas, resistiendo a la monotonía.

Ahora mismo oigo su canto por las bocinas que suenan en las casas de mis vecinos a cualquier hora, lo escucho familiarmente como si fuera una novela leída apasionadamente, como obra de Reyes, Huer

ta, Sor Juana, Arreola, Fuentes, Pitol, Paz, Pacheco, Castellanos, Del Paso. … Como cualquier mexicano que vive eternamente.

 

“Abrázame fuerte, muy fuerte y más fuerte que nunca, siempre abrázame” …

 

Noviembre 18 de 2018.

TRIVIALIDADES

Está nublado, si llueve hoy los vientos constantes serán
otra vez escenario de un recuerdo vivo.

Mudaré mis inquietudes a un lugar sin nubes, lamentaciones insoportables
resultan perversas
como un clima atípico.

No puede ser que el Sol evada sus responsabilidades
a esta tarde cumpleañera

Salgo a caminar con el silencio
de las mañanitas que han pasado
de moda entre la gente ausente
y la que se ha ido o alejado.

Aquí es cuando digo: “nunca pensé en trivialidades”, para aligerar lo
que pesa en la existencia, comer
palabras como pan que consuela.

Cumplir años no es más que eso
¿por qué he de exagerar en este momento en que festejo? La soledad no es otra cosa que celebrarse a sí mismo.

Caen algunas gotas ya, refrescan, bañan mis recuerdos, parece una meditación en la punta del cerro donde antes había iguanas, armadillos, conejos, risas,
compañía.

Me voy mojando, otra vez me llueve, el ego se adorna, camina con una temperatura menor a los acostumbrados treinta y dos grados, las palmeras se ven alegres, disfrutan no saberse olvidadas.

Llueve recio, aquí cabe decir que mis ojos son los únicos secos, ya ni al bostezar lagrimeo, uso artificiales gotas que van
limpiando la mirada.

Voy llegando, la ciudad ofrece una vista diferente desde abajo, el mar me reconoce y el ego sigue disfrutando al verlo cada vez más cerca.

Este camino se ve arrugado,
le han salido casas, calles,
negocios y edificios, la edad
se ve revelada en un instante

Así, cuando flotan los
recuerdos que arrastra
esta tormenta tropical
en forma de basura por las calles.

GAPFER.

Noviembre 8 de 2016.

EL REY DAVID

El Rey David cantando…”Una piedra en el camino…” Al verte sor prendida, los mariachis callaron,

El Rey observó y sobre todo a ti, te regaló su mejor sonrisa que correspondiste, esa fue la señal,

un coro de pajarillos de todo el planeta llenaron tu casa, “Estas son las mañanitas…”,

ya despiertos los afectos se armó la fiesta, hasta acá escuche cuando alguien dijo: cómo pasa el tiempo.

Los pajarillos que en los bebederos no encontraron agua se fueron directo al bar, cerveza mexicana,

tequila y mezcal saludaron sus ánimos, …Las piedras rodando se encuentran… El hambre se hizo presente y en la mesa

comensales disfrutando una selección de platillos típicos guerrerenses, … “Estas son las mañanitas que se cantan en Guerrero,

a las mujeres bonitas y a los amigos sinceros”

… Más de uno llenaba su espíritu, el Corazón y su estómago.

Las risas eran el murmullo del mundo festejando.
“Desde mi casa he venido brincando los tepanoles solo por venir a ver las ollotas de pozole…”
Llegó la hora de la foto con el rostro embarrado de emociones y pastel,

como siempre quien la toma no sale pero se lleva en la memoria a todos.
En ese instante en que al pestañear no escuchas más música y alrededor los mismos muebles,

un dejo de sorpresa te conecta al mundo en la celebración más íntima con la vida.
“Cantar, corazón, cantar,
cantar y seguir cantando,
hoy por ser día de tu santo
te estamos felicitando”.
GAPFER