Sendos caminos aventuraban una mano de signo conocido, miradas que el viento llevaba, quedaban lejos. Te atrapa una experiencia dijo la voz ajena, simbólicamente la esperanza se define diferente en cada gente, pero veía una paloma.

 

Sendos caminos aventuraban una mano de signo conocido,

miradas que el viento llevaba, quedaban lejos.

Te atrapa una experiencia dijo la voz ajena,

simbólicamente la esperanza se define diferente

en cada gente, pero veía una paloma.

 

Quiso decir lo acostumbrado,

se oyó hablar sin reconocer su voz,

nostálgicos cantos se escucharon desentonados.

 

Después que el silencio se fue a casa,

sintió la soledad apretada, se desnudó

consintiendo su cuerpo demandante de frescura.

 

Eran las horas que giraban como flor de girasol,

en sus pétalos jugaba con las dudas,

peleando contra las plagas causantes de locura.

 

Hubo un instante de reluciente sueño,

que despertó el quehacer pospuesto,

se introdujo en la habitación con una sonrisa.

 

 

Desde entonces duerme,

así como llegó el insomnio,

la esperanza en forma de paloma,

se acostó cansada de tantos desvelos.

 

GAPFER