Tú no me vez pero te escribo con la pasión que

levantan las palabras al cruzar el horizonte, en la

comodidad de tus ojos me acomodo a gusto.

No me estás escuchando pero la literatura va

más allá de las estrellas, despiertan los sentidos

penetrando el universo.

Yo te acaricio con una amable sonrisa, muestro

el afecto humano, mis afanes de comunicador

optimista.

Esta hoja que transforma el blanco papel en

atenta mirada, me despertó temprano, deslice

mis manos para abrazarte.

Sin dudar palabra, afloró del Corazón un mar

emocionado,  expresé el lenguaje fresco de mi

alma, para ti que me lees.

GAPFER.

12/Octubre/2014.