CUENTO

CINÉFILOS (Cuento)

Las ventanas parecían no existir con las cortinas abajo,

cerrado el amplio espacio de un cuarto dividido, acalorado.

– Si fuéramos personajes de una película en esta escena en la cama,

tú  y yo haciendo el amor aburriríamos al espectador tan habido  de violencia.

Tú que has visto cine toda tu vida y gran parte conmigo,

cómo desarrollarías la escena.

Si prometes no reírte y masajearme los pies te respondo,
Dime que ya tengo mis manos dispuestas, amor.

Comenzaría con el soplo del viento moviendo las palmeras,

un close up a los pies que flotan en el movimiento de una hamaca,

gaviotas volando sobre la playa alegre,

caricias que se expresan en la imaginación de la creativa cámara

observando el mecer de una red hilada que teje el amor abrazado en su fresco vientre.

Una caída, detiene la escena con la fotografía hermosa de un coco,

en cámara lenta se parte en pedazos salpicando su agua y su carne blanca,

entonces el continuo de las olas brinda el musical entorno, lo que era un sol,

deja ver estrellas en la intimidad de un tiempo que protagoniza el placer de la vida.

Al gritar ¡Corte! Tú eres Director, guionista, actor, espectador,

de ese fantástico cine que también produces, distribuyes y ahora comentamos.

 

GAPFER

Sobre el autor

Dicen que de poeta y loco tenemos un poco, yo animado en mi locura, gusto de escribir desde hace algún tiempo. Ahora mismo comparto contigo en este espacio que nos junta con el mundo, la amorosa reflexión en esta obra sencilla, en la que encontrarás la profundidad de un corazón latiendo en la creativa escritura que emana como sonrisas festivas. Te agradezco por visitar las veces que desees esta boya que indica algo en el océano inmenso de las letras, como la cercanía a un Puerto de poetas donde las palabras son las olas que llegan refrescando el alma.
Yo soy a lo corto y a la distancia solo un puente entre el corazón y el pensamiento que hacen de el espíritu creativo la oportunidad para liberar al ser humano e integrarse plenamente.
Te abrazo fuertemente por ser ese buscador que encuentra y llega tocando con los brazos abiertos de su inquietud humana.

GAPFER.