UN CAMINO AFÍN A LA CREATIVIDAD HUMANA
Un camino afín a la creatividad humana.
Fernando Galeana Padilla.
Se escuchó con mucha lógica, ser capaz de ir a lugares diferentes, empoderarse, llegar a dónde se quiere ir y no someterse a destinos, circunstancias, manipulaciones, conjeturas ociosas, pérdidas de tiempo.
Me entusiasmó la idea de estar obligado a explorar la posibilidad de encaminarme por esos rumbos, puse la atención requerida para esas oportunidades.
Me esmeré en tomar nota, en preguntar, había palabras y conceptos de física y filosofía de la ciencia que no estaban en mi total comprensión cognitiva.
Con eso en mente, fui consciente que no todo es fácil, se oye de tal forma que te entusiasma, te abre una puerta asombrosa.
No me sentí intimidado, persistía creyendo que algo así sucediera, que fuera posible un viaje, que uno es el que tiene control para decidir sobre su vida.
Convencido me atreví a hacerme escuchar en esas inquietudes humanas cuando prevalece la ignorancia de temas tan relevantes.
Me vieron con esa ingenuidad con la que despiertan los niños pensando que el día también da inicio para acompañarlos en sus aventuras.
Estoy agradecido de sus respuestas, nunca se negaron a orientarme, me impulsaron contrariamente a los prejuicios que se mueven con los vientos.
En esas horas de versadas pláticas para saber sobre partículas, energía, agujeros negros, espacio y tiempo, se perdió el miedo, ese miedo de saber a pesar de los riesgos que se somete un científico.
Claro yo no era ni soy un científico, sólo oí una conversación en la que me involucré tan incidentalmente que esas discusiones sobre la existencia del destino o no, siguen pendientes para resolverse.
Me veo con la novedad que encierran las formas de una experiencia distinta, llego por un camino afín a la creatividad humana, es la única manera de llegar a cualquier lado que valga la odisea.