SUPLICANTE MIRADA
Suplicante mirada.
Fernando Galeana Padilla.
Encontré una foto en la red, una de esas mal tomada, sin el mejor ángulo, la iluminación natural pero no adecuada, tenía la ventaja de estar sin edición.
Los colores pasteles merecían destacar más, el fondo de un tono naranja naufragando como sol vespertino generaba la ansiedad de no haber comido algo en ese momento.
Era un todo ajeno a esas fotografías que siempre he admirado en las galerías donde acostumbro a posar la vista para recrearme, para llenar esos vacíos.
En la mirada fácil se encontró un cuerpo, una silueta de juventud, la pose clásica de una chica volteando a ver.
Sentí la mirada, me veía, mientras yo agrandaba en la pantalla la imagen, la acercaba, me interesó el diseño de su ropa interior, distinto, ilustrado.
Recorrí detenidamente sus glúteos en forma de corazón invertido, bajé a las pantorrillas, volví hasta su torso, ahí vi también su sostén que hacía juego.
Sus ojos me decían algo, me invitaban a involucrarme a saber de ella, escuché su voz suave, cómplice, coqueta, algo fui diciendo que no recuerdo, pero hablamos.
En ese silencio estaba su cuerpo, su calor, esa sensualidad y atractivo que seguramente nadie más vería, pero a mí llegó para renovar los sentidos.
Esta foto así de diferente con su simpleza, con su desorden e improvisación, con su falta de creatividad artística, me atrapó, después vi los errores que tenía y no encontré más su suplicante mirada.