Poema

SE SECÓ EL NARANJO

Se secó el naranjo,

sus fuerzas agotadas,

secaron sus raíces,

su tronco, sus ramas.

Las hojas,

su fragancia,

resisten a mi apego.
Las semillas,

tal vez se irán al basurero,

caerán en la acera,

que pisará el transeúnte atento  a un móvil,

¿Cuál es la probabilidad de perpetuarse un muerto?
La primavera ha llegado,

te llora, te abraza,

como antes cantando contigo,

te envuelve en sus vientos,

te habla, te arrulla, te entierra.
Los pájaros extrañamente

se posan esperando milagros,

tus naranjas  van secando

las pocas lagrimas que quedan.
El color delata tu rostro perdido,

esos ojos verdes,

quedarán en la memoria

de un aroma a té inigualable.
Te soñaré despierto,

frondoso,

con tu traje combinado y tu corbata ajustada,

recordaré tus movimientos rítmicos, traviesos.
Ya hice todo para recuperarte,

lamento no lograrlo,

agradecido estoy aquí

contigo por esos años por esos frutos,

por esas hojas, por tu  compañía.
Se secó el naranjo y

los ojos que a esta edad

le daban vida, también se están secando.

 
GAPFER
Marzo 20 de 2016.WP_20160320_13_43_20_Pro (2)

Dicen que de poeta y loco tenemos un poco, yo animado en mi locura, gusto de escribir desde hace algún tiempo. Ahora mismo comparto contigo en este espacio que nos junta con el mundo, la amorosa reflexión en esta obra sencilla, en la que encontrarás la profundidad de un corazón latiendo en la creativa escritura que emana como sonrisas festivas. Te agradezco por visitar las veces que desees esta boya que indica algo en el océano inmenso de las letras, como la cercanía a un Puerto de poetas donde las palabras son las olas que llegan refrescando el alma. Yo soy a lo corto y a la distancia solo un puente entre el corazón y el pensamiento que hacen de el espíritu creativo la oportunidad para liberar al ser humano e integrarse plenamente. Te abrazo fuertemente por ser ese buscador que encuentra y llega tocando con los brazos abiertos de su inquietud humana. GAPFER.