POR FERNANDO GALEANA PADILLA

Entonces comenzó la música

salieron con alas notas de claridad básica,

volaban entre los rostros de mi infancia

y la alegría que se desbordaba entre las copas.

Perfecciones de una imaginación sin precedentes

convertía una rosa en el beso deseado tanto tiempo,

un rayo enloqueció mi mente,

las oscuras sensaciones de un encierro

arraigaban las libertades pasadas.

Temía no ser el mismo,

una línea que recorre incesante,

apedrea, oprime los botones,

sus códigos, te distrae creando las tormentas,

desayunan lo mismo,

pero era la música lo que realmente valía.

Giraban los soles que llamamos luceros,

giraba el amor que se quedó varado,

todo enrojeció, se nubló la ocasión

de la felicidad que permaneció sentada.

Desde lo alto en la imposibilidad de la mirada

descendían mis ojos para descubrirme

entre lágrimas de una lluvia azucarada.

Escrito por

GAPFER

Dicen que de poeta y loco tenemos un poco, yo animado en mi locura, gusto de escribir desde hace algún tiempo. Ahora mismo comparto contigo en este espacio que nos junta con el mundo, la amorosa reflexión en esta obra sencilla, en la que encontrarás la profundidad de un corazón latiendo en la creativa escritura que emana como sonrisas festivas. Te agradezco por visitar las veces que desees esta boya que indica algo en el océano inmenso de las letras, como la cercanía a un Puerto de poetas donde las palabras son las olas que llegan refrescando el alma.
Yo soy a lo corto y a la distancia solo un puente entre el corazón y el pensamiento que hacen de el espíritu creativo la oportunidad para liberar al ser humano e integrarse plenamente.
Te abrazo fuertemente por ser ese buscador que encuentra y llega tocando con los brazos abiertos de su inquietud humana.

GAPFER.