Una voz repicó a otra remontando vuelo,

 voces abrazadas encontraron nuevos ecos significantes,

Dolía mucho el silencio forzado, el llanto reprimido,

el hueco profundo, las tripas meciéndose en la muerte apresurada.

 

Fuera otoño, invierno, primavera o verano,

ya nada cambiaba las impunes manos asesinas,

las desapariciones, complicidades, agresiones.

Solo en el encierro los miedos no se contagian,

ni se comprenden.

 

Desentendidos de la vida aparece la muerte,

opción multiplicada en la desgracia.

Son los olvidos los peligros más  dañinos,

la insensibilidad y apatía.

 

 Las calles ambicionan el poder

 que la inseguridad despoja al transeúnte.

 

GAPFER

GAPFER

Dicen que de poeta y loco tenemos un poco, yo animado en mi locura, gusto de escribir desde hace algún tiempo. Ahora mismo comparto contigo en este espacio que nos junta con el mundo, la amorosa reflexión en esta obra sencilla, en la que encontrarás la profundidad de un corazón latiendo en la creativa escritura que emana como sonrisas festivas. Te agradezco por visitar las veces que desees esta boya que indica algo en el océano inmenso de las letras, como la cercanía a un Puerto de poetas donde las palabras son las olas que llegan refrescando el alma.
Yo soy a lo corto y a la distancia solo un puente entre el corazón y el pensamiento que hacen de el espíritu creativo la oportunidad para liberar al ser humano e integrarse plenamente.
Te abrazo fuertemente por ser ese buscador que encuentra y llega tocando con los brazos abiertos de su inquietud humana.

GAPFER.

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