Agarrarme la orejita.

Fernando Galeana Padilla.

A veces uno recuerda cosas absurdas: Yo me agarraba la oreja derecha con la mano zurda, estando acostado no tenía mejor posición para evitar las pesadillas y dormía de lado izquierdo, una almohada entre las piernas y otra algo boluda abrazándola con la mano derecha.

Era un método que aplicaba para evitar morirme cada noche, ser perseguido, ver pisar el freno del auto y no detenerse, tirarme de la quebrada solo para gritar igual que Johnny Weissmüller, en un sentido homenaje por vivir y morir en Acapulco.

Evadía hablar de eso por el temor que se recreaba cada vez que me acostaba, probé todos los trucos recomendados para dormir en paz, y sí, creí que uno funcionó, el que he recordado de agarrarme la orejita.

Llegué a pensar que en algún momento no tendría ningún problema durmiendo temprano y descansar, pero si no sigo ese ritual, siempre acabo mal en cada historia que me cuenta el sueño, hoy ya tomo un té una hora antes de subirme a la cama.

Esas hojitas ayudan mucho, llevo tiempo durmiendo tocándome la oreja derecha usando la mano izquierda y durmiendo de lado en esa misma posición, la almohada entre las piernas y otra más algo boluda abrazada por la otra mano.

Lo confieso, al despertar siento la respiración en el antebrazo, y aquí me darás la razón en eso de lo absurdo: tengo varios años repitiendo el mismo sueño, donde aplico curiosa estrategia para liberarme de esas pesadillas.

 

 

 

 

GAPFER

Dicen que de poeta y loco tenemos un poco, yo animado en mi locura, gusto de escribir desde hace algún tiempo. Ahora mismo comparto contigo en este espacio que nos junta con el mundo, la amorosa reflexión en esta obra sencilla, en la que encontrarás la profundidad de un corazón latiendo en la creativa escritura que emana como sonrisas festivas. Te agradezco por visitar las veces que desees esta boya que indica algo en el océano inmenso de las letras, como la cercanía a un Puerto de poetas donde las palabras son las olas que llegan refrescando el alma.
Yo soy a lo corto y a la distancia solo un puente entre el corazón y el pensamiento que hacen de el espíritu creativo la oportunidad para liberar al ser humano e integrarse plenamente.
Te abrazo fuertemente por ser ese buscador que encuentra y llega tocando con los brazos abiertos de su inquietud humana.

GAPFER.

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