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ABRÁZAME ÁRBOL
Abrázame árbol, con tus encantos vivos que observo desde abajo, con tu corteza de sol hermano, con tus verdes hojas ambientales, con tu savia que mueve intensamente esa luna colocada en la montaña familiar que hoy nos respira. Dame otra oportunidad de cobijarme en tu sonrisa, dialogar en la meditación hasta el silencio, trepar tus ramas, probar tus frutos. Dejame subir con la mirada para sentirme pájaro, cantar alrededor tuyo, saborear aromas, sentir el viento. Dime que te escucho, enséñame, quiero aprender qué es paciencia, cómo lograrla, refréscame en tu sabiduría, acompáñame. He recargado mi espalda llena en tu corteza amable, gracias por comprender, por vaciar mis dudas, por conectar…
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UNA VOZ
Una voz repicó a otra remontando vuelo, voces abrazadas encontraron nuevos ecos significantes, Dolía mucho el silencio forzado, el llanto reprimido, el hueco profundo, las tripas meciéndose en la muerte apresurada. Fuera otoño, invierno, primavera o verano, ya nada cambiaba las impunes manos asesinas, las desapariciones, complicidades, agresiones. Solo en el encierro los miedos no se contagian, ni se comprenden. Desentendidos de la vida aparece la muerte, opción multiplicada en la desgracia. Son los olvidos los peligros más dañinos, la insensibilidad y apatía. Las calles ambicionan el poder que la inseguridad despoja al transeúnte. GAPFER





